• noviembre 19, 2020
  • Víctor Marín
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A mis 43 años y viviendo en Europa, sigo considerando al Doctor Victor Armando Marín no sólo como mi ginecólogo, sino como una gran persona de invaluable ética profesional y calidad humana. Hace más de quince años me enfrente con un quiste en el ovario y la terrible posibilidad de un cancer, por lo que una cirugía era indispensable. En ese entonces me encontraba en los Estados Unidos y de acuerdo con mi doctora la única forma de extraer el quiste para analizarlo era mediante una enorme incisión en el estómago comenzando desde el ombligo hacia abajo. Angustiada por las molestias y la idea de un cancer, solicite la opinión del Doctor Marín, quien de inmediato me brindó todo apoyo y comunicación.

Ya en México me puse en sus manos y no sólo me extrajo el enorme quiste (del tamaño de una toronja) sino que también lo hizo de la manera más sensible, mediante una laparoscopia, dejando tan sólo unas pequeñas incisiones que al día de hoy a penas y se ven. Al poco tiempo el Doctor personalmente nos contactó confidencialmente, el día del cumpleaños de mi mamá, con la increíble noticia de que estaba libre de cáncer y de todo peligro. Jamás olvidaré ese día y todo el apoyo que hasta el día de hoy nos ha dado a mi y a mi familia a pesar de la distancia y el tiempo. Incluso en cuestiones de maternidad, siempre ha estado ahí para guiarme y aclararme todas mis dudas.

Ojalá existieran más médicos y profesionales como él. Gracias Doctor Marín.

Mabel Costello. Mexicana, fue residente en EUA y actualmente vive en Saint Germain (Francia)